24 de Mayo

Brotando de una tradición,
brilla un paso al elevarse,
y con llantos de alegría,
es como va triunfante.
Navegando por las calles,
nos llega la esperanza,
¡Oh reina de mi vida,
que sobre fe te alzas !.
Lágrimas que vienen de mi olvido,
inundan toda mi alma,
y es que vivo el sueño de un cristiano,
como el volar sin un nada.

Ser que lloras por un motivo
y todavía no consigo verlo,
es tan profundo tu corazón latino,
que caigo en desconcierto.

Voz de mi vida, que golpeas mi cabeza,
¿acaso vivo sin ella?,¿ todo es apariencia?.
Cálido amor que aparentemente olvidas,
no quiero ser un sin razón en este mundo,
no quiero llegar a ser, una simple voz entumecida,
tan sólo quiero ese abrazo,
que me hiere como un lamento al viento,
tan sólo deseo, durante toda mi existencia,
ese férreo cariño que me une a la vida,
tal vez un sin llorar que me duele adentro,
pero es que todo mi ser desea eso,
y me empuja a creer en ti,
hasta el final de mi sueño.
Y entre gente desconocida,
tú te levantas y me miras a la cara,
y es entonces cuando me arde la garganta,
y comienzo a gritar:
¡Viva nuestra Virgen ¡ la madre de la alianza ¡.
Y entre viva y viva me brota una lágrima,
la cual lleva mi vida y se marcha con el viento,
ahí van al fin mis sentimientos,
reunidos todos en un vuelo,
para que al igual que la cera de tus velas,
se pose sobre ese suelo
que hace aflorar mis sentimientos,
dándome calo, cobijo y deseo.
María ya llenas mi vida,
y todavía no la he vivido,
se mi luz y guía,
y llévame contigo,
pues vivo sin un te quiero,
y ni siquiera lo siento,
pero es que sin tu amor,
me muero en mi lamento.

rancaru

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